miércoles, octubre 14, 2009

Pausa

Sunset, foto de Horacito
Dulce equilibrio de amapola y viento,
De sol y tierra en cautelosa tarde.
La brasa de la luz apenas arde.
La brisa es sólo tierno movimiento.
***
El trueno de la sangre, sigiloso,
Refleja su memoria de tormenta
El ojo de la lágrima sedienta
Paz da hoy a sus sales sin reposo.
***
Días vendrán de vértigo y centella,
Pero ahora es el reino de la estrella,
En esta paz azul, sin disciplina
***
De mapas, calendarios y relojes.
Colmadas de oro están íntimas trojes.
Puedo servirte un sueño, golondrina.
Pausa, Juana de Ibarbourou

martes, septiembre 29, 2009

viernes, septiembre 18, 2009

Meter los dedos en el enchufe



Pero, ¿le queda algún registro físico a la hora de evocar los personajes que hizo?

Lo que te queda son ejercicios de humillación... Con esos grandes textos, uno sabe que no va a llegar nunca. Lo que te queda es el recuerdo de cuánto te humillaste, de cómo no se te ocurrió en aquel momento hacer tal o cual cosa. Son cosas tan vivas... ¿Qué te queda, con el tiempo, de una persona con la que tuviste una gran intimidad? Te queda su impulso de vida... No sé si me explico. Y estas obras son como meter el dedo en el enchufe, donde siempre se tiene la sensación de que se trata de un lugar más vivo que uno. Vos y yo nos vamos a morir y no se va a acordar nadie. En cambio, dentro de quinientos años, mientras haya un mundo más o menos parecido al que vivimos, Hamlet o cualquiera de esos grandes personajes, se van seguir haciendo. Son textos que te enfrentan con un hecho vivo...

Esa es la humillación, entonces, el no poder llegar nunca.


Claro. Y creo que al público también le pasa lo mismo, por eso cada época agarra a Shakespeare y lo reinterpreta de acuerdo con lo que está pasando en el momento. Rey Lear es una obra que parece escrita hoy, con una modernidad, inclusive por la ruptura de situaciones... En la escena final, la más trágica, de pronto, al autor se le ocurre poner que el personaje diga: "Señor, por favor, ¿me podría desabrochar este botón?" ¿Cómo llegás, como actor, a hacer eso bien? Bien es un calificativo. Vivo, quiero decir. Tan vivo como cuando lo leés y ahhh... Cuando lo querés hacer, lo que te sale son como nostalgias de algo... En una función decís "ojalá salga algo que se parezca al sonido que me produjo la primera vez que lo leí, antes de lo intelectual". Como cuando ves algo o a alguien por primera vez. Eso es lo que te alimenta de estas obras: la sensación de encontrarte con algo que está mucho más vivo que vos, que es más rico que vos en vida, que está lleno de misterios y de revelaciones y de caminos, que no hay mapa que te sirva. Y en cuanto creés que tenés es un mapa es porque llegaste a tu límite de búsqueda. Y el que busca poco, encuentra rápido, claro...
Nota completa:

martes, septiembre 01, 2009

Instrucciones


Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Instrucciones para llorar, Julio Cortázar.

domingo, agosto 23, 2009

El corazón de las tinieblas



No, no me gusta el trabajo. Prefiero ser perezoso y pensar en las bellas cosas que pueden hacerse. No me gusta el trabajo, a ningún hombre le gusta, pero me gusta lo que hay en el trabajo, la ocasión de encontrarse a sí mismo. La propia realidad, eso que sólo uno conoce y no los demás, que ningún otro hombre puede conocer.

***
La mente del hombre es capaz de todo, porque todo está en ella, tanto el pasado como el futuro. ¿Qué había allí, después de todo? Alegría, miedo, tristeza, devoción, valor, cólera...¿Quién podía saberlo?... Pero había una verdad, una verdad desnuda de la capa del tiempo.

***
El destino. ¡Mi destino! ¡Es curiosa la vida...ese misterioso arreglo de lógica implacable con propósitos fútiles! Lo más que de ella se puede esperar es cierto conocimiento de uno mismo...que llega demasiado tarde...una cosecha de inextinguibles remordimientos.

El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad.

miércoles, agosto 12, 2009

Circularidad

Arnaldo Pomodoro, Sphere in Sphere, Dublín


¿Lo ves?, las palabras siempre se repiten. Cuando estuviste aquí por última vez, en el mismo sitio, en el mismo sillón, hace ahora cuarenta y un años, también hablabas de lo mismo: del trópico, de los cenagales, de la bruma cálida y de la lluvia. Y hace un rato, cuando entraste en esta casa, tus primeras palabras fueron sobre los cenagales, el trópico, la lluvia y la bruma ardiente. Si, las palabras vuelven. Todo vuelve, las cosas y las palabras avanzan en círculo, a veces atraviesan el mundo entero, siempre en círculo, y luego se vuelven a encontrar, se tocan y cierran algo -dice, impasible e indiferente-.


El último encuentro, Sándor Márai

lunes, agosto 03, 2009

Romance de la luna, luna

8 de julio de 2009, Luna llena, foto de Horacito.

La luna vino a la fragua
con su polizón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye, luna, luna, luna,
que ya siento los caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

Federico García Lorca

domingo, julio 26, 2009

Progresión

El genio de Shakespeare, Anónimo
KING: Now, Hamlet, where's Polonius?
HAMLET: At supper.

KING: At supper! where?

HAMLET: Not where he eats, but where he is eaten: a certain convocation of politic worms are e'en at him. Your worm is your only emperor for diet: we fat all creatures else to fat us, and we fat ourselves for maggots: your fat king and your lean beggar is but variable service, two dishes, but to one table: that's the end.
KING: Alas, alas!

HAMLET: A man may fish with the worm that hath eat of a king, and eat of the fish that hath fed of that worm.
KING: What dost thou mean by this?
HAMLET: Nothing but to show you how a king may go a progress through the guts of a beggar.



(CLAUDIO.- Y bien, Hamlet, ¿en dónde está Polonio?
HAMLET.- Ha ido a cenar.
CLAUDIO.- ¿A cenar? ¿Adónde?
HAMLET.- No adónde come, sino adónde es comido, entre una numerosa congregación de gusanos. El gusano es el Monarca supremo de todos los comedores. Nosotros engordamos a los demás animales para engordarnos, y engordamos para el gusanillo, que nos come después. El Rey gordo y el mendigo flaco son dos platos diferentes; pero se sirven a una misma mesa. En esto para todo.
CLAUDIO.- ¡Ah!
HAMLET.- Tal vez un hombre puede pescar con el gusano que ha comido a un Rey, y comerse después el pez que se alimentó de aquel gusano.
CLAUDIO.- ¿Y qué quieres decir con eso?
HAMLET.- Nada más que manifestar, cómo un Rey puede pasar progresivamente a las tripas de un mendigo.)

Hamlet, William Shakespeare

lunes, julio 20, 2009

Tarea mágica

Escher, Relatividad, 1953.
La noche nos impone su tarea
mágica. Destejer el universo,
las ramificaciones infinitas
de efectos y de causas, que se pierden
en ese vértigo sin fondo, el tiempo.
La noche quiere que esta noche olvides
tu nombre, tus mayores y tu sangre,
cada palabra humana y cada lágrima,
lo que pudo enseñarte la vigilia,
el ilusorio punto de los geómetras,
la línea, el plano, el cubo, la pirámide,
el cilindro, la esfera, el mar, las olas,
tu mejilla en la almohada, la frescura
de la sábana nueva, los jardines,
los imperios, los Césares y Shakespeare
y lo que es más difícil, lo que amas.
Curiosamente, una pastilla puede
borrar el cosmos y erigir el caos.
Jorge Luis Borges, El sueño (La cifra)

lunes, julio 13, 2009

Lenguaje y cultura


Y precisamente porque se opone al lenguaje, la cul­tura contemporánea destruye el silencio, que es la con­dición primera y fundamental de la palabra genuina, la que viene de lo necesario y lo íntimo y no es simple re­sorte de respuesta mecánica. Una tecnología que es capaz de colocar un hombre en la luna pero que no alcanza a inventar silenciadores para las aspiradoras o para las cortadoras de pasto representa una cultura que detesta tanto el silencio como el diálogo vivificante y tranquilo que del silencio emana, y se encamina categó­ricamente a destruirlos. Lo vociferante de nuestras ciu­dades, los decibeles de una música deleznable que de continuo aturde y ensordece, desafiando e impidiendo toda forma de comunicación, son modos patentes de una violencia cada vez más invasora que sólo se sacia con la obstrucción de la conciencia, en particular de la conciencia que se alimenta de los poderes del diálogo sosegadamente nacido en el silencio.
La palabra amenazada, Ivonne Bordelois.

jueves, julio 02, 2009

Sueño y pesadilla

John Anster Fitzgerald, The stuff that dreams are made of
Podemos derivar dos conclusiones, al menos durante el transcurso de esta noche; ya después cambiará nuestra opinión. La primera es que los sueños son una obra estética, quizás la expresión estética más antigua. Toma una forma extrañamente dramática, ya que somos, como dijo Addison, el teatro, el espectador, los actores, la fábula. La segunda se refiere al horror de la pesadilla. Nuestra vigilia abunda en momentos terribles: todos sabemos que hay momentos en que nos abruma la realidad. Ha muerto una persona querida, una persona querida nos ha dejado, son tantos los motivos de tristeza, de desesperación…Sin embargo, esos motivos no se parecen a la pesadilla; la pesadilla tiene un horror peculiar y ese horror peculiar puede expresarse mediante cualquier fábula. Puede expresarse mediante el beduino que también es Don Quijote en Wordsworth; mediante las tijeras y las hilachas, mediante mi sueño del rey, mediante las pesadillas famosas de Poe. Pero hay algo: es el sabor de la pesadilla. En los tratados que he consultado no se habla de ese horror.
Aquí tendríamos la posibilidad de una interpretación teológica, lo que vendría a estar de acuerdo con la etimología. Tomo cualquiera de las palabras: digamos, incubus, latina, o nightmare, sajona, o Alp, alemana. Todas sugieren algo sobrenatural. Pues bien. ¿Y si las pesadillas fueran estrictamente sobrenaturales? ¿Si las pesadillas fueran grietas del infierno? ¿Si en las pesadillas estuviéramos literalmente en el infierno? ¿Por qué no? Todo es tan raro que aun eso es posible.
Jorge Luis Borges, La pesadilla (Siete Noches)

domingo, junio 28, 2009

Adán Buenosayres VI


Sucediéronse otros días no menos luminosos, durante los cuales me acerqué tanto a la mujer de Saavedra, que me creí llegado a los extremos de la felicidad. Pero una tarde, cuando más lejos me veía yo de todo cuidado, entendí claramente que otra vez llegaba para mí el término del reposo y el amanecer de la inquietud. Recorríamos el jardín, a la hora en que se alargan las sombras, y el azar nos llevó al invernáculo donde residían las flores que temen el sol: había rosas blancas y estábamos ebrios con el olor de las rosas, y ella también era una rosa blanca, una rosa de terciopelo mojado. Y su voz debía de tener algún parentesco íntimo con el agua, pues era húmeda y de clarísimas resonancias, como la del aljibe, allá en Maipú, cuando la piedra caía y levantaba músicas recónditas. Estando solos en el vivero de las flores, aquel recinto nos aproximaba como nunca; y ésa fue mi gran oportunidad y mi riesgo inevitable, porque junto a ella sentí de pronto el nacimiento de una congoja que ya no me abandonaría, como si en aquel instante de nuestro mayor acercamiento se abriese ya entre nosotros una distancia irremediable, a la manera de dos astros que al tocar el grado último de su cercanía tocan el primero de su separación. En aquella luz de gruta que, lejos de roerlas, conseguía exaltar las formas hasta el prodigio, la de Aquella cobraba para mí un relieve doloroso y una plenitud cuya visión me hacía temblar de angustia, como si tanta gracia, sostenida en tan débil engarce, me revelara de pronto el riesgo de su fragilidad. Y otra vez empezaron a redoblar en mi alma los admonitorios tambores de la noche, y ante mis ojos alucinados vi cómo Aquella se marchitaba y caía, entre las rosas blancas, mortales como ella.
Y tristes voces empezaron a gritar en mi ser: «¡Mira la fragilidad de lo que amas!» Entonces me sobrevino un golpe de llanto que traté de ahogar desesperadamente, no sólo porque desnudaba en presencia de Aquella un costado de mi ser que ni yo mismo sabía mirar sin temblor, sino también porque me asustaba la imposibilidad absoluta de darle a ella una explicación de mi llanto. Pero no se le había escapado el adve-nimiento de mis lágrimas, y me dijo entonces: «Adán Buenosayres, ¿por qué lloras?» Y aquí, a riesgo de parecer ocioso, necesito expresar el efecto que tan breves palabras obraron en mí: por primera vez oía yo en su boca las letras de mi nombre; y en aquel «Adán Buenosayres» que pronunciaba ella me sentí nombrado como jamás lo había sido, tal como si, por vez primera, lograra yo en aquel nombre la total revelación de mi ser y el color exacto de mi destino. Y al preguntarme luego: «¿Por qué lloras?», lo hizo ella como si lo supiese desde toda la eternidad, pero con tanta dulzura que, al oírlo, creció mi llanto de tal modo que, sin darle respuesta, salí del invernáculo y huí a través de las flores apretadas.

Adán Buenosayres, Leopoldo Marechal.

domingo, junio 07, 2009

Calvin y Hobbes


(La Historia es la ficción que inventamos para convencernos de que los acontecimientos son conocibles y de que la vida tiene orden y dirección)

sábado, mayo 30, 2009

Itaca


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Konstantínos Kaváfis.
ÍTACA.

sábado, mayo 23, 2009

Madre

Mary Cassatt, Desayuno en la cama

La cosa más "buena", más apacible, más amistosa que he conocido jamás, es la estufita de la habitación de arriba en Saint Maurice. Nada en la vida me dio tanta seguridad acerca de la existencia. Cuando me despertaba por la noche, zumbaba como un trompo y reflejaba sombras amigas contra la pared. No sé por qué pensaba yo en un caniche fiel. La estufita nos protegía de todo.
Algunas veces usted subía, abría la puerta y nos encontraba rodeados de un buen calorcito. La escuchaba zumbar a toda velocidad y volvía a bajar.
Madre, usted se inclinaba sobre nosotros, sobre la partida de esos ángeles. y para que el viaje fuera apacible, para que nada agitara nuestros sueños, borraba usted de la sábana un pliegue, una sombra, una ola, porque un lecho, como el mar, se apacigua gracias a un dedo divino.
Cartas a su madre, Antoine de Saint Exupéry

sábado, mayo 09, 2009

The unnamable

Tres velas, Joaquín Sorolla.
Where now? Who now? When now? Unquestioning. I, say I. Unbelieving. Questions, hypotheses, call them that. Keep going, going on, call that going, call that on.
Samuel Becket, The unnamable.

¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Decir yo. Sin pensarlo. Llamar a esto preguntas, hipótesis. Ir adelante, llamar a esto ir, llamar a esto adelante.
Samuel Becket, El innombrable

sábado, abril 25, 2009

Hombre en búsqueda de sentido

Un pensamiento me petrificó: por primera vez en mi vida comprendí la verdad vertida en las canciones de tantos poetas y proclamada en la sabiduría definitiva de tantos pensadores. La verdad de que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre. Fue entonces cuando aprehendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo humanos intentan comunicar: la salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad —aunque sea sólo momentáneamente— si contempla al ser querido. Cuando el hombre se encuentra en una situación de total desolación, sin poder expresarse por medio de una acción positiva, cuando su único objetivo es limitarse a soportar los sufrimientos correctamente —con dignidad— ese hombre puede, en fin, realizarse en la amorosa contemplación de la imagen del ser
querido. Por primera vez en mi vida podía comprender el significado de las palabras: "Los ángeles se pierden en la contemplación perpetua de la gloria infinita."
***
El humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su supervivencia. Es bien sabido que, en la existencia humana, el humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos.
El hombre en búsqueda de sentido, Victor Frankl.

sábado, abril 18, 2009

Lenguas,idioma,lenguaje...(II)

"Torre de Babel", Pieter Brueguel, 1563

Quiero decir que hay una ecología del lenguaje que tenemos que reencontrar, y ésta no es una empresa in­accesible. No se trata de velar por el casticismo o resu­citar vetustas academias o arcaicas ortodoxias. Cada vez que abrimos paso a la reflexión sobre el sentido es­condido de las palabras o a la ponderación de la sabia arquitectura de la sintaxis, cada vez que celebramos la gracia de un chiste verbal o de una adivinanza, una copla, una frase escuchada al pasar, cada vez que incu­rrimos en el lujo de ese paseo arqueológico entre ruinas maravillosas que es la etimología, estamos reviviendo la felicidad del lenguaje y la posibilidad de la poesía, que es la criatura más excelsa del lenguaje, su corona de estrellas.
****
El espacio oficial de la palabra está hoy confinado a "los medios", término cuya metáfora conviene cues­tionar. ¿Son realmente medios de información, comuni­cación o entretenimiento, como se pretendía en las épo­cas inaugurales? ¿No está suficientemente claro, por las desbocadas carreras tras el rating, por su sustitución al ámbito legal y judicial, por el carácter extorsionador con respecto a las figuras públicas, que los llamados medios son ante todo medios de poder?
La palabra amenazada, Ivonne Bordelois.

miércoles, abril 15, 2009

Fragmentos

Todavía queda abierta, ante las almas grandes, la posibilidad de una vida libre. En verdad quien menos posee, tanto menos es poseído. ¡Alabada sea la pequeña pobreza!

Pero el peor de los enemigos con quien puedes topar eres tú mismo: a ti mismo te acechas tú, en las cavernas y en los bosques.

Todos los pozos profundos son lentos en sus experiencias. Necesitan mucho tiempo para saber qué fue lo que cayó en su fondo.

(Así habló Zaratustra, Federico Nieztche)

viernes, marzo 27, 2009

Como en el cine VIII

Clint Eastwood, Gran Torino (2008)


Father Janovich:Why didn't you call the police?
Walt Kowalski: Well you know, I prayed for them to come but nobody answered.


(Padre Janovich: ¿Por qué no llamó a la policía?
Walt Kowalski: Bueno, sabe, recé para que vinieran pero nadie contestó.)

domingo, marzo 22, 2009

Credenciales

Autumn at Argenteuil, Monet.

77

La vida nos exige credenciales
y aunque no sepamos de qué,
adivinamos que se trata sencillamente de estar vivos.


Nos pide pruebas de desnudarnos a veces,
como el árbol bajo la lluvia,
con la piel como único secreto
y la palabra como única posesión.
Nos reclama el testimonio
de no mirar demasiado hacia atrás
y de saber agacharnos hasta recoger en el cuenco de la mano
nuestra propia sombra.
Nos solicita garantías
de estar también adentro de otras vidas.


Y ya aprobados todos los exámenes,
la vida termina inevitablemente por pedirnos
algo más que la prueba de estar vivos:
nos reclama nuestra capacidad de abandonarla,
como el hijo a la madre
o como el discípulo al maestro.

Roberto Juarroz, Poesía Vertical.

domingo, marzo 15, 2009

Happiness

Acaso la felicidad no sea una zanahoria detrás de la cual debamos correr mientras se aleja una y otra vez. Acaso sea más acertado compararla con la estela que deja en el agua una embarcación cuando navega. Es decir, no está delante de nosotros, esperando a que lleguemos a ella, sino que aparece como una consecuencia de nuestras decisiones, nuestras elecciones, nuestro propósito. El agua es la vida, la embarcación es nuestra vida, la estela es la felicidad. No hay huella si no hay navegación, y ninguna embarcación navega por una estela prefijada. La produce al pasar. Si hubiera alguna fórmula para la felicidad, seguramente no estará en las estadísticas ni en las encuestas. Nadie puede prometerla. Quizá ni siquiera pueda afirmarse que la felicidad sea un derecho o un deber. Es siempre una consecuencia. La consecuencia de una manera de vivir. Si nos hacemos responsables de nuestra vida, no deberemos esperar que otros nos hagan felices, y tampoco otros resultarán culpables de que no lo seamos. Quizás esto es lo que saben los habitantes del remoto reino de Bután.
Qué nos hace felices, Sergio Sinay.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1100695

domingo, marzo 08, 2009

Poema Japonés



Yoru bakari
Miru mono nari to
Omou-nayo!
Hiru saë yumé no
Ukiyo nari-kéri


No creas que los sueños se aparecen al soñador sólo de noche
El sueño de este mundo de dolor se nos aparece incluso de día.



Fuente:En el Japón Espectral, Lafcadio Hearn, Alianza Editorial.

Imagen: Detalle de serpientes de agua, Gustav Klimt.

domingo, marzo 01, 2009

Recomienzo del mundo

Martín Candia, acrílico

Carlos Bover, tiza


La imaginación estética en personas con discapacidad.

Muestra muy recomendable. En el Palais de Glace (Palacio Nacional de las Artes) del 22 de enero al 22 de marzo de 2009.

jueves, febrero 26, 2009

Lenguas, idioma, lenguaje...

En ese idioma, no hay ninguna palabra que equivalga a ser o estar. La más cercana significa parecer. Como tampoco tienen artículos, si quieren decir que hay un árbol, o que un árbol es un árbol dicen parece árbol. Pero parece tiene menos el sentido de similitud que el de desconfianza. Es más un vocablo negativo que positivo. Implica más objeción que comparación. No es que remita a una imagen ya conocida sino que tiende, más bien, a desgastar la percepción y a restarle contundencia. La misma palabra que designa la apariencia, designa lo exterior, la mentira, los eclipses, el enemigo. El horizonte circular que me había parecido al principio indiscutible y compacto, era en realidad, tal como lo designaba el idioma de esos indios, un almacén de supercherías y una máquina de engaños. En ese idioma, liso y rugoso se nombran de la misma manera. También una misma palabra, con variantes de pronunciación, nombra lo presente y lo ausente. Para los indios, todo parece y nada es. Y el parecer de las cosas se sitúa, sobre todo, en el campo de la inexistencia. La playa abierta, el día transparente, el verde fresco de los árboles en primavera, las nutrias de piel tibia y palpitante, la arena amarilla, los peces de escamas doradas, la luna, el sol, el aire y las estrellas, los utensillos que arrancaban, con paciencia y habilidad, a la materia reticente, todo eso que se presenta, nítido, a los sentidos, era para ellos informe, indistinto y pegajoso en el reverso contra el cual se agolpaba la oscuridad.
El entenado, Juan José Saer.

domingo, febrero 22, 2009

Río

Para Arturo Prins, que hace muchos años me regaló con gran entusiasmo este hermoso libro.
Río Ganges, India

¿No terminará extraviándose definitivamente en el sansara?
Una sonrisa radiante iluminó la cara del barquero, que tocó suavemente el brazo de Siddharta y le dijo:
-¡Pregúntaselo al río amigo! ¡Escúchalo reírse! ¿De verdad crees que tu cometiste esas locuras para ahorrárselas a tu hijo? ¿Podrías acaso protegerlo del sansara? ¿Cómo? ¿Por la doctrina, por la oración, con amonestaciones? Amigo querido, ¿has olvidado ya la historia aquella, la edificante historia de Siddharta, el hijo del brahmán, que una vez me contaste en este mismo sitio? ¿Quién protegió al samana Siddharta del sansara, del pecado, de la avidez y la estulticia? ¿Pudieron acaso protegerlo la piedad de su padre, las exhortaciones de sus maestros, sus propios conocimientos, su propia búsqueda? ¿Qué padre o qué maestro hubieran podido impedirle vivir su propia vida, mancillarse al contacto con ella, cargar sobre sí su propia culpa, apurar sin ayuda el amargo brebaje, encontrar por sí mismo su camino? ¿Crees tú, querido amigo, que este camino pueda serle ahorrado a alguien? ¿Quizás a tu hijito, porque tu lo amas y quisieras evitarle, penas, dolores y desilusiones? Sin embargo, aunque murieras diez veces por él, no logarías apartarle ni un milímetro de su destino.

(Siddharta, Herman Hesse)

viernes, febrero 13, 2009

Como en el cine VI

Nicole Kidman, Los otros, Alejandro Amenábar

Charles: I just came home to say goodbye to my wife and children.
Grace: Where are you going?
Charles: To the front.
Grace: I thought the war was over.
Charles: The war is not over.
Grace: You're not going. You left us once already. YOU CAN'T GO. Why did you go and fight that stupid war that had NOTHING TO DO WITH US. Why didn't you stay like the others did?
Charles: The others surrendered.
Grace: We are all surrendered what did you expect? What were you trying to prove by going to war? Your place was here with your family. I loved you, but that wasn't enough was it? You want to leave not because of the war, you want to leave me, remember when you told me "I know a place where no one can bother our children when they are playing"


(Charles: Solo vine a casa para despedirme de mi esposa e hijos.
Grace: ¿Adonde vas?
Charles: Al frente.
Grace: Pensé que la guerra había terminado.
Charles: La guerra no terminó.
Grace: No podés irte. Ya nos abandonaste una vez. NO PODËS IRTE. Por qué fuiste a pelear esa guerra estúpida que no tenía NADA QUE VER CON NOSOTROS. ¿Por qué no te quedaste como los otros?
Charles: Los otros se rindieron.
Grace: Todos nos hemos rendido. ¿Qué esperabas? ¿Qué estabas tratando de probar cuando fuiste a la guerra? Tu lugar era acá con tu familia. Yo te amaba, pero no fue suficiente, ¿o si? Te querés ir no por la guerra si no por mi; te acordás cuando me dijiste “Conozco un lugar donde nadie va a molestar a nuestros hijos cuando juegan”)

lunes, febrero 09, 2009

Crepúsculo/Sunset


-¿Habrá vida en el más allá?

Por el momento la única verdadera pregunta respecto al futuro es:

-¿Hay vida en el ahora? Esto que vivo ¿vale la pena? ¿Es verdadera vida?

Al que ha vivido intensamente el día, la noche lo encuentra lleno de luz. Y en ella, de todos los recuerdos, que ya no están más como los objetos fuera de uno mismo, sino que se los trae formando parte del propio ser.
Nos llevamos noche adentro todo lo que hemos dado y amado en el día. Solo se nos arrebatan las cosas a las que nos apegamos y no queremos entregar.

El paso y la espera (Mamerto Menapace)

domingo, febrero 01, 2009

Lucha

Y todo acto de engendramiento es un dejar de ser, total o parcialmente lo que se era, un partirse, una muerte parcial. Vivir es darse, perpetuarse, y perpetuarse y darse es morir. Acaso el supremo deleite del engendrar no es sino un anticipado gustar la muerte, el desgarramiento de la propia esencia vital. Nos unimos a otro, pero es para partirnos; ese más íntimo abrazo no es sino un más íntimo desgarramiento. En su fondo el deleite amoroso sexual, el espasmo genésico, es una sensación de resurrección, de resucitar en otro, porque sólo en otros podemos resucitar para perpetuarnos.
Hay, sin duda, algo de trágicamente destructivo en el fondo del amor, tal como en su forma primitiva animal se nos presenta, en el invencible instinto que empuja a un macho y una hembra a confundir sus entrañas en un apretón de furia. Lo mismo que les confunde los cuerpos, les separa, en cierto respecto, las almas; al abrazarse se odian tanto como se aman, y sobre todo luchan por un tercero, aún sin vida.
Miguel de Unamuno, Del Sentimiento trágico de la vida, Cap 7 Amor,dolor,compasión y personalidad.

domingo, enero 25, 2009

El duelo

The Duel, 1901 por Ilya Efimovich Repin

No man succeeds in everything he undertakes. In that sense we are all failures.The great point is not to fail in ordering and sustaining the effort of our life. In this matter vanity is what leads us astray.It hurries us into situations from which we must come out damaged; whereas pride is our safeguard, by the reserve it imposes on the choice of our endeavour as much as by the virtue of its sustaining power.
(Ningún hombre logra éxito en todo lo que emprende. En ese sentido cualquiera de nosotros es un fracasado. El punto esencial reside en que no fallemos al ordenar y sostener el esfuerzo de nuestra vida. Respecto a eso la vanidad es lo que nos conduce por mal camino. Nos precipita hacia situaciones de las que habremos de salir dañados; mientras que el orgullo es nuestra salvaguardia, tanto por la reserva que impone en la elección de nuestro empeño como por la virtud de su poder sustentador.)
El duelo, Joseph Conrad.
(traducido del inglés por niki)

miércoles, enero 21, 2009

La fuente y el fantasma


Acabo de ver un fantasma literario. No ha sido en sueños, estoy bien despierto, mis doloridas narices pueden dar fe.

Era justo el mediodía, y las franjas de sol atravesaban la penumbra del patio techado. En el centro del patio hay una fuente a la que descienden seis escalones circulares. Los rayos de luz caían a ambos lados de la fuente, como enmarcándola.

-You’re too pliant –pronunció una voz.

Recostada plácidamente en una columna, la sombra desconocida parecía tener buen aspecto. Era un hombre joven. Vestía de negro, pero sus ojos relucían. «Hamlet», adiviné.

Caminó hacia la fuente –sin que se oyeran sus pasos–, descendió los escalones y empezó a jugar con el agua.

–¿Qué significa pliant? –inquirí.

La sombra, entornando los ojos, repitió:

You’re too pliant.

–¿Es ése todo tu repertorio? Me figuro que tendré que buscarlo en el diccionario. Una sonrisa iluminó el rostro de Hamlet.

Pliant –dijo, y luego, en perfecto castellano– significa “cimbreante”.

Creo que trastabillé del susto cuando acabó de emitir la última sílaba. ¡El fantasma hablaba español! Y casi, diríase –muy natural en un ectoplasma libresco–, con acento de Valladolid. Lo miré sin poder disimular el asombro.

Preferí callarme el pormenor de que ésa era la primera vez que yo oía la palabra “cimbreante”.

Al parecer adivinó mi desconcierto y, abandonando el juego del agua, añadió de modo tácito:

–Flexible, maleable.

Confundido y aún con algo de recelo, ensayé una sonrisa antes que se borrara la suya.

–¿Por qué lo dices? ¿No está bien?

Hamlet retomó su juego; absorto en él, no me había oído. Alcé la voz y volví a preguntar. No obtuve una respuesta inmediata. Sin embargo, el temor fue extinguiéndose lentamente mientras en mi cabeza, ignoro por qué, sonaba una canción de Los Beatles.

–No está mal, supongo –dijo Hamlet–. ¿Has leído la fábula del roble y el junco? Yo no, pero he visto la película. A propósito, ¿por qué te pones a tararear en tu cabecita el “Paperback Writer”? Eres incorregible. Dear Sir or Madam, will you read my book? It took me years to write, will you take a look? No, gracias, en otra ocasión.

Ya nada me sorprendía de Hamlet. Estuve a punto de reconocer que era mi anti-héroe favorito. Pero, ¿quién le pediría un autógrafo al Príncipe de Dinamarca?

Tampoco había leído yo la fábula, y además ignoraba en ese mismo instante cómo expresar mi absoluto e inane descontento. Así que, tomando aire y mirándolo gravemente a los ojos, dije:

Books delight me not. My imagination is a wounded bird, a limping dog, a self-pitying brute that enjoys in sorrow and wallows amid a roaring sea of inborn lament and everlasting grief… Books, which used to be my joy, my ticket to other rides, are now steep mountains to climb with scarce air. I can focus no more in a paragraph than in the shadow of the waning moon!

Mi perorata, por algún motivo, pareció indignar al espectro. De improviso sacó una calavera de un morral que colgaba de su cintura y, alejándose de la fuente, se acercó con ímpetu, aunque despacio, a estampármela en las narices.

Hamlet, en mala hora para mí, se había decidido a actuar.



[Una fantasía seria escrita en colaboración por Digorie Piper & Anne Murphy Littlestone.]

viernes, enero 09, 2009

Quintaesencia de polvo

Hamlet,1962, Carel Weight

I have of late –but wherefore I know not- lost all my mirth, forgone all custom of exercises; and indeed it goes so heavily with my disposition that this goodly frame, the Earth, seems to me a sterile promontory; this most excellent canopy, the air, look you, this brave o´erhanging firmament, this majestical roof fretted with golden fire- why, it appears no other thing to me than a foul and pestilent congregration of vapours. What a piece of work is man! How noble in reason! How infinite in faculty! In form and movement how express and admirable! In action how like an angel! In apprehension how like a god! The beauty of the world! The paragon of animals! And yet, to me, what is this quintessence of dust? Man delights not me; no, nor woman neither, though by your smiling you seem to say so.

Hamlet. Act II, scene 2.

(De poco tiempo a esta parte-el porqué es lo que ignoro-, he perdido completamente la alegría, he abandonado todas mis habituales ocupaciones, y, a la verdad, todo ello me pone de un humor tan sombrío, que esta admirable fábrica, la tierra, me parece un estéril promontorio; ese dosel magnífico de los cielos, la atmósfera, ese espléndido firmamento que allí veís suspendido, esa majestuosa bóveda tachonada en ascuas de oro, todo eso no me parece más que una hedionda y pestilente aglomeración de vapores. ¡Qué obra maestra es el hombre! ¡Cuán noble por su razón! ¡Cuán infinito en facultades! En su forma y movimientos ¡cuan expresivo y maravilloso! En sus acciones, ¡qué parecido a un ángel! En su inteligencia , ¡qué semejante a un Dios! ¡La maravilla del mundo! ¡El arquetipo de los seres! Y sin embargo ¿Qué es para mi esta quintaesencia del polvo? No me deleita el hombre, no, ni la mujer tampoco, aunque con vuestra sonrisa deis a entender que si.)

domingo, enero 04, 2009

Tigre

TIGER, tiger, burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry


Tigre, tigre que ardes con brillo
en los bosques de la noche
¿qué ojo o mano inmortal
¿logró forjar tu temible simetría?


William Blake, The Tiger

sábado, diciembre 20, 2008

Queen Mab

O, then, I see Queen Mab hath been with you.
She is the fairies' midwife, and she comes
In shape no bigger than an agate-stone
On the fore-finger of an alderman,
Drawn with a team of little atomies
Athwart men's noses as they lie asleep;
Her wagon-spokes made of long spiders' legs,
The cover of the wings of grasshoppers,
The traces of the smallest spider's web,
The collars of the moonshine's watery beams,
Her whip of cricket's bone, the lash of film,
Her wagoner a small grey-coated gnat,
Not so big as a round little worm
Prick'd from the lazy finger of a maid;
Her chariot is an empty hazel-nut
Made by the joiner squirrel or old grub,
Time out o' mind the fairies' coachmakers.
And in this state she gallops night by night
Through lovers' brains, and then they dream of love;
O'er courtiers' knees, that dream on court'sies straight,
O'er lawyers' fingers, who straight dream on fees,
O'er ladies ' lips, who straight on kisses dream,
Which oft the angry Mab with blisters plagues,
Because their breaths with sweetmeats tainted are:
Sometime she gallops o'er a courtier's nose,
And then dreams he of smelling out a suit;
And sometime comes she with a tithe-pig's tail
Tickling a parson's nose as a' lies asleep,
Then dreams, he of another benefice:
Sometime she driveth o'er a soldier's neck,
And then dreams he of cutting foreign throats,
Of breaches, ambuscadoes, Spanish blades,
Of healths five-fathom deep; and then anon
Drums in his ear, at which he starts and wakes,
And being thus frighted swears a prayer or two
And sleeps again. This is that very Mab
That plats the manes of horses in the night,
And bakes the elflocks in foul sluttish hairs,
Which once untangled, much misfortune bodes:
This is the hag, when maids lie on their backs,
That presses them and learns them first to bear,
Making them women of good carriage:
This is she--


¡Oh! Veo por lo dicho que la reina Mab os ha visitado. Es la comadrona entre las hadas; y no mayor en su forma que el ágata que luce en el índice de un aderman , viene arrastrada por un tiro de pequeños átomos a discurrir por las narices de los dormidos mortales. Los rayos de la rueda de su carro son hechos de largas patas de araña zancuda, el fuelle de alas de cigarra, el correaje [de la más fina telaraña, las colleras] de húmedos rayos de un claro de luna. Su látigo, formado de un hueso de grillo, tiene por mecha una película. Le sirve de conductor un diminuto cínife, vestido de gris, de menos bulto que la mitad de un pequeño, redondo arador, extraído con una aguja del perezoso dedo de una joven . [Su vehículo es un cascaroncillo de avellana labrado por la carpinteadora ardilla, o el viejo gorgojo, inmemorial carruajista de las hadas.] En semejante tren, galopa ella por las noches al través del cerebro de los amantes, que en el acto se entregan a sueños de amor; sobre las rodillas de los cortesanos, que al instate sueñan con reverencias; [sobre los dedos de los abogados, que al punto sueñan con honorarios;] sobre los labios de las damas, que con besos suenan sin demora: estos labios, empero, irritan a Mab con frecuencia, porque exhalan artificiales perfumes y los acribilla de ampollas. A veces el hada se pasea por las narices de un palaciego , que al golpe olfatea en sueños un puesto elevado; a veces viene, con el rabo de un cochino de diezmo, a cosquillear la nariz de un dormido prebendado, que a soñar comienza con otra prebenda más; a veces pasa en su coche por el cuello de un soldado, que se pone a soñar con enemigos a quienes degüella, con brechas, con emboscadas, con hojas toledanas, con tragos de cinco brazas de cabida: Bate luego el tambor a sus oídos, despierta al sentirlo sobresaltado, y [en su espanto], después de una o dos invocaciones, se da a dormir otra vez. Esta [misma] Mab es la que durante la noche entreteje la crin de los caballos y enreda en asquerosa plica las erizadas cerdas, que, llegadas a desenmarañar, presagian desgracia extrema . [Ésta es la hechicera] que visita en su lecho a las vírgenes, [las somete a presión y, primera maestra, las habitúa a ser mujeres resistentes] y sufridas . Ella, ella es la que ...
ilustración: Arthur Rackham
texto: Romeo y Julieta, William Shakespeare

miércoles, diciembre 17, 2008

Como en el cine VI

Madagascar II (2008)

Ayer Tere me invitó con esta peli. Pasé un muy buen rato. ¡Gracias prima!

sábado, noviembre 15, 2008

Negro ombligo del universo o como ser a drama queen









Ser ombligo del universo señores no es una vocaciòn fácil. No. Por empezar deberìa una remontarse a los orígenes del ombligo y -cuando no- llegar inevitablemente al tema del cordòn umbilical. De ahì a la madre y el complejo narcisista solo hay que dar un pequeño salto. Se toma uno del cordòn, afirma una mano y despuès otra, y asciende lentamente por el sinnúmero de motivos que la llevan a una sentirse ombligo del universo. Una deberìa haber cortado ese cordòn molesto hace rato. Una deberìa haber abandonado esos objetos transicionales a su tiempo. Pero los tiempos de Dios no son los tiempos de los hombres dicen los piadosos.


(ACTO PRIMERO)



"-Pasale la tijera" bromeó un dìa en la mesa mi madre a mi padre cuando pasados los veinticinco seguía una aferrada a cuatro manos al ala proctectora, càlida y tierna de mi mamá. La tijera llegò. La de las parcas que nunca tuvieron sentido de la oportunidad. Y el cordòn en vez de deshacerse con lentitud y naturalidad, quedò anudado trabado y atragantado en mitad de la vida.


Como decìa ser ombligo no es facil. Cuando todo lo malo sucede por culpa de una. Cuando todos y cada uno de los ojos estàn clavados en una para juzgarla, examinarla, criticarla y finalmente rechazarla, ser ombligo del universo se transforma en una tortura china. Si algo malo puede suceder sucederà por el solo hecho de que el ombligo contempló, acaso se deleito y seguro se obsesionò con la posibilidad de lo nefasto. La tragedia y el drama, si han de tener lugar, acaeceràn inevitables sobre la tierra y superficie del ombligo del universo que por si no lo dije es color naranja.



(ACTO SEGUNDO)




Visto asi uno se pregunta por que tanta insistencia en la cuestiòn. Sucede que en las tardes verborràgicas y ansiosas del domingo por la noche, estas cuestiones cobran importancia capital, aumentan de tamaño, se agrandan hasta cubrir con su sombra al ombligo. Entonces el ombligo reflexiona en cìrculos como es costumbre suya. Y concluye que ser pelusa, polvo y humo puede ser mejor destino que ser un redondo, anaranjado, molesto y obsesivo ombligo del universo.




(ACTO TERCERO Y ÚLTIMO)



miércoles, noviembre 12, 2008

Pater familia

Próspero

to my ol´man



La perenne biblioteca
Pipas y madera
Se mezclan en alquimia
Interminable

Sus árboles brotan de la tierra
Y acarician el cielo con dedos de tinta
Escudos, espadas, tigres y leones.
Trepado a ellos lo veo tejer y destejer la historia

Sus maneras sutiles y sus ritos caprichosos
El capuchino matinal
Las tostadas
Y el rojo intenso
De su jugo de frambuesa.

Sus malabares matemáticos
Equilibrista silencioso de los ceros
Las restas
Una deuda aquí
Un reclamo allá.

Desde la estrella, el viento y las lágrimas ella sopla
Para que el arca no naufrague en medio de la tempestad
en la costa de sus sueños añorados.

Sus deseos y su música
El nombre que le dieron
Mensajero y Pensador,
Su callado sacrificio.

jueves, octubre 09, 2008

Poesía Vertical

Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que solo yo me pienso,y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.
Roberto Juarroz.

domingo, septiembre 14, 2008

Adán Buenosayres V

Pareja, Xul Solar

-Más tarde comprobé, no sin admiración, que Haydeé se mostraba siempre bajo aspectos decididamente macanudos, como si adquiriera la plenitud de su gracia cuando se ponía delante de mis ojos.

-¡Tenía que suceder!- murmuró Adán con fatalismo.
-Hasta que un día- concluyó Samuel- descubro en mí un fenómeno lleno de sugestiones. Cada vez que la criatura se me ofrecía bajo un aspecto jovial, yo entraba en un estado de melancolía tremenda; y por el contrario, si la veía triste, me asaltaba un regocijo tan idiota como inexplicable.
-¿Y no te diste cuenta?- le preguntó Adán.
Samuel Tesler sonrió con lástima.
-¡Es claro!- le dijo-, soy de los que se chupan el dedo! No bien hube alcanzado la magnitud del fenómeno hice un balance de mi corazón: abrí libros, consulté autores, llegué a la raíz del problema. Y al fin una luz meridiana se hizo en mi cerebro: ¡yo estaba enamorado hasta la verija!
-¡Ya era hora!- rió Adán- ¿Y qué partido tomaste?
El filósofo le dirigió una mirada llena de inteligencia.
-Comprenderás- le dijo- que habiéndose alterado la primera fase de la metodología era justo que se cumpliera la segunda, vale decir, la posesión de la forma bella.
-¡Cínico!
-Todo me convidaba entonces a ese grato ejercicio de Filografía práctica: el ángel de cemento, mi posición de Fausto aburrido, las noches aromáticas de Saavedra…
-¿Y no te le has declarado?
-Todavía no- respondió el filósofo-. La declaración es imposible. Hay días en que llego a su casa hecho un Trovattore, con la boca llena de frase que harían enternecer a una estatua: la declaración es inminente, lo adivino, y mi rostro adquiere ya delicados matices de Tristán e Isolda. Entonces, ¿qué sucede? Pues nada, que justamente ese día la criatura está de buen humor y lejos del trance idílico que yo necesitaba. Y sí, por el contrario, llego a la casa en un tren de vulgaridad irremediable, la pobre mujer sufre un ataque de romanticismo que voltea.
(Adán Buenosayres, Leopoldo Marechal)

domingo, septiembre 07, 2008

Como en el cine V

Ryan Gosling en Lars y la chica real

Dagmar: So, tell me about Karin. I don't know her very well.
Lars Lindstrom: Oh, she's wonderful. Gus and I are very lucky with women - she's wonderful. But she...
Dagmar: That's okay, let's find you something to read
Lars Lindstrom: No, it's just… between us?
Dagmar: Of course.
Lars Lindstrom: I'm worried about her. I think she has a little problem.
Dagmar: Oh, well, maybe you shouldn't tell me.
Lars Lindstrom: No, that's okay. It's just, and I think it's because she's insecure, it's just, she's just always trying to hug everybody. You know, some people don't like that. Some people don't like to be hugged. But she doesn't realize that. She takes it personally, and, it hurts her feelings. I don't know what to do about that. Do you?
Dagmar: It's such a comfort sometimes, just to have somebody's arms around you. Don't you think?
Lars Lindstrom: No.
Dagmar: It feels good.
Lars Lindstrom: It does not feel good. It, it hurts.
Dagmar: Oh, like a cut, or bruise?
Lars Lindstrom: Like a burn. Like when you go outside and your feet freeze and you come back in and then they thaw out? It's like that. It's almost exactly like that.
Dagmar: Same with everyone?
Lars Lindstrom: Uh, not really with Bianca. But everyone else.

(Dagmar: Entonces, contame sobre Karin. No la conozco bien
Lars Lindstrom: Oh, es maravillosa. Gus y yo tenemos suerte con las mujeres – Es maravillosa. Pero…
Dagmar: Eso está bien. Encontremos algo para que leas.
Lars Lindstrom. No, es solo…queda entre nosotros?
Dagmar: Por supuesto.
Lars Lindstrom: Estoy preocupado por ella. Creo que tiene un problemita.
Dagmar: Oh, está bien, tal vez no deberías contarme.
Lars Lindstrom: No, está bien. Es sólo, y pienso que es porque es insegura, es sólo, ella está siempre tratando de abrazar a todos. Sabes, hay personas que no les gusta eso. A algunas personas no les gusta ser abrazadas. Pero ella no se da cuenta de eso. Lo toma personal, y lastima sus sentimientos. No sé que hacer respecto a eso. Vos?
Dagmar: Es tan reconfortante a veces el solo hecho de que alguien te rodee con sus brazos. Qué pensás?
Lars Lindstrom: No.
Dagmar: Se siente bien.
Lars Lindstrom: No se siente bien. Duele.
Dagmar: Oh, como un corte o un moretón?
Lars Lindstrom: Como una quemadura. Como cuando salís y se te congelan los pies y entrás y entonces se descongelan? Es así. Es casi igual.
Dagmar: Con todos lo mismo?
Lars Lindstrom: Uh, no con Bianca realmente. Pero con todos los demás sí.)

sábado, agosto 23, 2008

Filosofía


Todo esto me angustia, pero no debo estar triste, no debo, que la tristeza no vaya unida a mi nombre, esa frase de Fucik es mi consigna, ni cuando lo torturaron, ni en la horca, Fucik nunca estuvo triste, y no me importa que la alegría haya pasado de moda, a lo mejor soy una idiota, pero los otros también son unos idiotas, con esa moda suya del escepticismo, no tengo ningún motivo para cambiar mi idiotez por la de ellos, no quiero que mi vida se parta por la mitad, quiero que sea una sola vida, una sola desde el principio hasta el final, y por eso me gusta tanto Ludvik, porque cuando estoy con él no tengo que cambiar mis ideales ni mis gustos, es una persona corriente,sencilla, alegre, clara, y eso es lo que yo amo, lo que siempre he amado.
Milan Kundera, La Broma.

sábado, agosto 09, 2008

Adán Buenosayres IV

Acuarela de Xul Solar

Y habría en la estancia un fuerte olor de coronas fúnebres, de cera que arde y pabilos carbonizados; y él ¡pobre criatura!, daba el último adiós a su madre, por última vez la miraría dentro del ataúd, antes de que vinieran los soldadores de ataúdes, ¡ay!, los hombres que sueldan cajas de plomo con soldadores de acero. Y a su alrededor envueltas en claras ropas, se moverían las grandes mujeres de la vecindad; y viejas de negros chalones le acariciaban el rostro con sus manos que olían a trapos antiguos, a ratón o a venerables papeles amarillentos. En el patio habría hombres de pie que dicen cosas de la muerte, y en el salón hombres sentados que dicen cosas de la vida, mientras el mate corre de mano en mano y suena la bombilla, ¡ay!, sonaba la bombilla de los tiempos alegres. Y estarían sus compañeros del tercer grado mirándole con estupor y curiosos de saber cómo era un chico a quien se le ha muerto la madre; y con ellos habría venido María Esther Silvetti, su compañera de banco, y tal vez lo besaría en la frente puesto que ya eran novios y se mandaban cartitas. Pero él, ¡cuán alejado estaba de todo eso! Adán sólo miraría el rostro de su madre cubierto de un sudor frío que se enjuga con suaves pañuelos; las manos de su madre, las manos de acariciar, zurcir, peinar y hacer la corbata, las pobres y tristes manos infatigables. Y su llanto arreciaría sobre todo por esas manos, y Adán era el centro de todas las gratas voces compasivas…De pronto, volviendo a la realidad, oía desde su cama la lenta y armoniosa respiración de su madre; y comprendía entonces que su drama no era real sino imaginado. Pero sus lágrimas corrían verdaderamente, y cien voces duras lo acusaban en la tiniebla: “Monstruo!”, “!Ahí está ese chiquilín que se goza en imaginar la muerte de su madre!", “!Imagina la muerte de su madre para que todos lo compadezcan y admiren!”
Adán Buenosayres (Leopoldo Marechal)

sábado, julio 26, 2008

viernes, julio 04, 2008

Buenos Aires


Y la ciudad ahora es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esta puerta he visto los ocasos
Y ante este mármol he aguardado en vano.

Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana, aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.

Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana
Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto.
J.L.B