jueves, febrero 03, 2011

Como en el cine X


                                                          Blade Runner dir. Ridley Scott


Deckard: Leon!
Leon: How old am I?
Deckard: [after slugging Leon, to no effect] I dunno.
Leon: My birthday is April 10, 2017. How long do I live?
Deckard: Four years.
Leon: More than you! Painful to live in fear, isn't it? That´s what is like to be a slave…

(Deckard: León!
Leon: ¿Cuántos años tengo?
Deckard: No sé.
Leon: Mi cumpleaños es el 10 de Abril, 2017. ¿Cuánto voy a vivir?
Deckard: Cuatro años
Leon: ¡Más que vos!Doloroso vivir con miedo ¿verdad? De eso se trata ser un esclavo...) 






Batty: I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I've watched C-beams glitter in the dark near the Tannhauser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in the rain. Time to die.

(He visto cosas que ustedes no creerían: atacar naves en llamas más allá de Orión...He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser...Todos esos momentos se perderán... en el tiempo, como lágrimas...en la lluvia...Es hora de morir)

sábado, enero 29, 2011

Regalo



Hay cosas que un niño no comprende en el instante en que están sucediendo, pero que instintivamente le impresionan de tal modo, que no ha de olvidarlas nunca, aunque viva, ya de hombre, los años más llenos de tumulto. El recuerdo perdura en él, como la perla dentro de la valva de la ostra intacta. Un acontecimiento cualquiera, imprevisto, trivial, lo eleva un día desde la profundidad de la memoria, hasta el corazón lleno de asombro feliz con ese descubrimiento emocional. Es así, sin saber cómo sólo por el embrujo de esta noche de mayo inesperadamente tibia y llena de luces, que acabo de recordar otra noche muy lejana –tan remota que me parece de cuento- en que mi madre me regaló una estrella. Casi todo lo que de un modo u otro me pertenecía en aquel momento, ha desaparecido ya del mundo material y visible; mi casa, el patio lleno de pesados perfumes, la juventud de mi madre, quizás muchos otros mundos en el infinito espacio sideral. (…)

Chico Carlo, Juana de Ibarbourou

lunes, enero 03, 2011

Cocina II

                             Tarta de vegetales y masa casera integral que cociné con receta de  Flor


Mi abuela tenía una teoría muy interesante; decía que todos nacemos con una caja de fósforos adentro, pero que no podemos encenderlos solos... necesitamos la ayuda del oxígeno y una vela. En este caso el oxígeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, caricia, palabra o sonido que engendre la explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que llega una nueva explosión a revivirla. Cada persona tiene que descubrir qué disparará esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego, en resumen, es su alimento. Si uno no averigua a tiempo qué cosa inicia esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca.

Como agua para chocolate, Laura Esquivel

jueves, diciembre 16, 2010

Las luces que insisten

es hora de apreciar las luces
que resistieron encendidas,
asomarse hacia atrás
y explorar nuestro ascenso leve, tímido, incorruptible…

¿qué es lo auténtico que permanece?

deberíamos reconocer que somos otros,
que el aire perfeccionó nuestras alas

es hora de contemplar
las puertas que no nos detuvieron,
las retiradas a tiempo
y los gestos ajenos que fueron el antídoto
contra nuestra barbarie interior

hay aquí, abrazos todavía tibios
y quimeras atrapadas que ahora son semillas,
hay un puñado de papeles rotos,
algunas intenciones inútiles
y muchas discordancias infértiles

por eso, es hora de encender la pira,
de comprender que el humo se disipa pronto
como un grito o como la furia

es tiempo de recuperarnos
de desearnos con vehemencia,
de trasplantarnos al lugar que merecemos,
de apreciar las luces, las que insisten,
las que, allá a lo lejos, nos indican por dónde seguir.


jueves, noviembre 25, 2010

Japón Espectral

Camino de  farolas, foto de Elena de SanTelmo


Pero hay sonidos que nos conmueven mucho más profundamente que la voz del mar, y de maneras más extrañas; sonidos que también nos ponen graves a veces, y muy graves: sonidos de música.

La gran música es una tormenta psíquica, agitando a profundidad inimaginable el misterio del pasado dentro de nosotros. O podríamos decir que es una incantación prodigiosa, haciendo cada diferente instrumento y voz una llamada aparte a los diferentes billones de recuerdos prenatales. Hay tonos que llaman a todos los fantasmas de la juventud y la alegría y la ternura; hay tonos que evocan todo el dolor espectral de la pasión perecida; hay tonos que resucitan todas las sensaciones muertas de majestad y poder y gloria, todas las exultaciones expiradas, todas las magnanimidades olvidadas. ¡Bien puede parecer la influencia de la música inexplicable al hombre que vanamente sueña que su vida empezó hace menos de cien años! Pero el misterio alivia a quien aprende que la sustancia del Yo es más vieja que el Sol. Ése halla que la música es una Nigromancia; siente que a cada onda de melodía, a cada oleada de armonía, responde dentro de él, surgiendo del Mar de la Muerte y el Nacimiento, un remolino inmensurable de placer y dolor antiguos.

Placer y dolor: se entremezclan siempre en la gran música; y por tanto la música puede conmovernos más profundamente que la voz del océano o que cualquier otra voz. Pero en la expresión más amplia de la música, la pena marca siempre el tono bajo, el murmullo y el oleaje del Mar del Alma... ¡Resulta extraño pensar qué vasta debe haber sido la suma de gozo y sufrimiento experimentada antes que el sentido de la música pudiera evolucionar en el cerebro del hombre!


En algún lugar se ha dicho que la vida humana es la música de los Dioses; que sus sollozos y risas, sus canciones y chillidos y oraciones, sus gritos de gozo y desesperación, no se elevan al oído de los Inmortales sino como una perfecta armonía... Por tanto, ellos no desean acallar los tonos de dolor: ¡arruinaría su música! La combinación, sin los tonos de agonía, formaría una disonancia insoportable a los oídos divinos.

Y en un sentido nosotros mismos somos como Dioses, ya que es sólo la suma de las penas y los gozos de innumerables vidas pasadas lo que nos proporciona, a través de la memoria orgánica, el éxtasis de la música. La alegría y el pesar de las generaciones muertas regresan para morar en nosotros en incontables formas de armonía y melodía. De igual modo –un millón de años después que habremos cesado de ver el sol–, la alegría y el pesar de nuestras propias vidas pasarán con música más enriquecida a otros corazones, para remover allí, durante un misterioso momento, una sensación profunda y exquisita de dolor voluptuoso.

Lafcadio Hearn, En el Japón Espectral

sábado, octubre 23, 2010

Friendship

"Boys in Leh" foto de Arturo Prins
Lamb dice en alguna parte que si de tres amigos (A, B y C) A muriera, B perdería entonces no sólo a A sino también “la parte de A que hay en C”, mientras C pierde no sólo a A sino también "a la parte de A en B". En cada uno de mis amigos hay algo que sólo otro amigo puede mostrar plenamente. Por mí mismo no soy lo bastante completo como para poner en actividad al hombre total, necesito otras luces, además de las mías, para mostrar todas sus facetas. Ahora que Carlos ha muerto, nunca volveré a ver la reacción de Roberto ante una broma típica de Carlos. Lejos de tener más de Roberto al tenerle sólo “para mí” ahora que Carlos ha muerto, tengo menos de él.

C.S. Lewis, Los Cuatro Amores

jueves, octubre 14, 2010

Adan Buenosayres VII

Carpa Festi, Xul Solar

Que a tan doloroso extremo lo conducía." "Que solía conducirlo a extremo tan doloroso." "Que a extremo tan doloroso. . ."
Adán Buenosayres despierta con aquel jirón de frase que lo ha perseguido, como un tábano imbécil, en toda la extensión de su sueño. Y al abrir los ojos ve a su lado la figura de Irma, cuyas manos industriosas van y vienen sobre la bandeja del desayuno.

—¿Qué hora es? —le pregunta con infinito desaliento.
—Las diez y media —responde Irma.

"Que a tan doloroso extremo...”
—¿Llueve?
—Garúa.
"Y le dijo a Irma que sus ojos eran iguales a dos mañanas juntas, o quizá..." ¡Basta! Se incorpora violentamente, y sus ojos desorientados recorren la habitación desierta. ¿Irma se ha escurrido ya? Tanto mejor.
La primera noción que se le aclara en el entendimiento le trae un gusto de hiel: recuerda que a cierta hora de aquel nuevo día tendrá que cumplir una serie de gestos ineluctables; que su rostro deberá ocupar un sitio en cierta y determinada constelación de rostros; que su voz pertenece a un coro de voces que aguardan la suya para levantarse. Y al reflexionar en ello, tiene conciencia de que no podrá ese día, ya que no halla en su voluntad ni un solo átomo vivo.

Leopoldo Marechal, Adan Buenosayres.

jueves, septiembre 23, 2010

Caminar


Cosas de hombres, había contestado Libero Parri, y a partir de ese momento Ultimo tampoco se había hecho más preguntas, porque si tienes cinco años y tu padre te lleva con él, de esa manera, eres feliz y punto. Por eso había correteado detrás de él hasta el cruce para Rabello. Lo había hecho sin saber que en un sinfín de ocasiones, ya de mayor, volvería a ver esa imagen, precisamente ésa: la silueta maciza de su padre, caminando a grandes pasos por delante de él, contra el vuelo de la niebla matinal, sin darse vuelta nunca, ni para esperarlo ni para verificar que todavía estaba allí. En esa severidad, y en esa ausencia total de dudas, residía todo lo que su padre le había enseñado del hecho de ser padres: que se trata de caminar, sin darse la vuelta nunca. Caminar con el paso largo de los adultos, sin piedad, pero un paso límpido y regular, para que tu hijo pueda comprenderlo y permanecer pegado al mismo a pesar de su paso de niño. Y hacerlo sin darse la vuelta nunca, si es que uno tiene fuerzas para hacerlo: para que él sepa que no se perderá, y que caminar juntos es un destino del que no es necesario dudar en ningún momento, ya que está escrito en la tierra.
Alessandro Baricco, Esta historia

viernes, agosto 20, 2010

Mujeres que corren con los lobos

Regine, naif, Maison de Pierre
La alegría es la clase de sentimiento que experimenta una mujer cuando pone unas palabras por escrito así sin más o cuando consigue reproducir unas notas a la primera. Que emoción tan grande. Parece increíble. Es la clase de sentimiento que experimenta una mujer cuando descubre que esta embarazada y desea estarlo. Es la clase de alegría que siente cuando ve disfrutar a las personas que ama. Es la clase de alegría que siente cuando ha hecho algo que la perseguía, que la obsesionaba, que era peligroso, que la había obligado a esforzarse y a mejorar para poder alcanzar el éxito…tal vez con gracia o tal vez sin ella, pero lo importante es que consiguió crear un algo, un alguien, el arte, la batalla, el momento; su vida. Este es el estado natural e instintivo de la mujer. La esencia de la Mujer Salvaje se irradia a través de esa clase de alegría. Esta suerte de situación espiritual la llama por su nombre.
Clarissa Pinkola Estés, Mujeres que corren con los lobos.

sábado, julio 24, 2010

Oración

Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres
nunca dejas sin consuelo de engaño। No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes।
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes।

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta la realidad
por mucho que se expande para abarcarte।

Sufro yo a tu costa, Dios no existente,
pues si Tú existieras
existiría yo también de veras।


Miguel de Unamuno

sábado, mayo 29, 2010

Educacion en la esperanza


                                                         (Niños, Henri Cartier Bresson)

La esperanza es una de las tareas pedagógicas. La esperanza no existe fuera de la acción. No es pura espera. Y una esperanza que no es activa que no es crítica de desesperanza es la espera vana. La esperanza implica mi movimiento en el mundo para crear el mundo. No fabrica sola la transformación del mundo, pero no hay transformación sin esperanza. Hay momentos en que es difícil pero no imposible. La posibilidad se hace. (Paulo Freire)

sábado, mayo 22, 2010

Cocina


                                                   Pierre Auste Renoir, El almuerzo


El cuchillo avanza sobre la cebolla con energía. Es bueno que algo, aunque mas no sea una cebolla, se exponga a nuestra furia y que ella, nuestra furia, no provoque mas incidente que una cebolla finamente picada. Ya esta. Una pizca de aceite y un trozo de manteca en la sartén. Fuego. No tenemos ni tiempo ni paciencia para velar por la cebolla mientras ella experimenta su sutil metamorfosis. La abandonamos en la cocina mientras nos vamos a hacer otra cosa. Pero de pronto...es ella la que nos llama. El olor a cebolla frita va inundando la casa. El olor prometedor de la cebolla va poblando el espacio, como un manto invisible que convierte estas habitaciones en un hogar. La cebolla, dorándose, dice: aquí nadie esta solo, aquí alguien cocina para otro, aquí pronto dos, o por lo menos mas de uno, se sentaran a la mesa para contarse sus cosas, aquí se come y se ama.

Sandra Russo, Perdonen nuestros placeres

sábado, mayo 15, 2010

¡Despierte!

 Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.


Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.


Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

domingo, mayo 09, 2010

Ulrica

                                                           Sigurd and Brynhild, Butler, 1909


Para un hombre célibe entrado en años, el ofrecido amor es un don que ya no se espera. El milagro tiene derecho a imponer condiciones. Pensé en mis mocedades de Popayán y en una muchacha de Tezas, clara y esbelta como Ulrica que me había negado su amor.

No incurrí en el error de preguntarle si me quería. Comprendí que no era el primero y que no sería el último. Esa aventura, acaso la postrera para mí, sería una de tantas para esa resplandeciente y resuelta discípula de Ibsen.

Tomados de la mano seguimos.

-Todo esto es como un sueño -dije- y yo nunca sueño.

-Como aquel rey -replicó Ulrica- que no soñó hasta que un hechicero lo hizo dormir en una pocilga.

Agregó después.

-Oye bien. Un pájaro está por cantar.

Al poco rato oímos el canto.

-En estas tierras -dije-, piensan que quien está por morir prevé el futuro.

Y yo estoy por morir -dijo ella.

La miré atónito.

-Cortemos por el bosque -la urgí-. Arribaremos más pronto a Thorgate.

-El bosque es peligroso -replicó.

Seguimos pos lor páramos.

-Yo querría que este momento durara siempre -murmuré.

-Siempre es una palabra que no está permitida a los hombres -afirmó Ulrica y, para aminorar el énfasis, me pidió que le repitiera mi nombre, que no había oído bien.


J.L.Borges

Ulrica

domingo, abril 18, 2010

Joyful June


Everyday joyful June

   Goes for a pleasant stroll,

Sounding her bell and ball

In the peaceful afternoon.

And when quiet shadows fall

She usually has a small

Talk with the silent Moon.

A poem by niki



 
fotos de loli

lunes, abril 12, 2010

Sauce

There is a willow grows aslant the
brook
That shows his hoar leaves in the glassy
stream;
There with fantastic garlands did she
come
Of crow-flowers, nettles, daisies and
long purples
That liberal shepherds give a grosser
name,
But our cold maids do dead men´s
fingers call them.

(Hamlet)

Sauce lloron, Pringles y Lezica, foto mia