jueves, mayo 25, 2006

Mi dulce compañia.


¿Existen los ángeles? Devoción querida de la niñez, tenía un angel de la guarda que tenía nombre propio y todo. Allá quedamos él y yo jugando a la mancha en la esquina lejana de mis siete años llenos de devoción y entusiasmo infantil.

Hace poco leí esto de Benedetti que me gustó.

EL SEXO DE LOS ÁNGELES

Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato nunca confirmado de que los ángeles no hacen el amor, quizás signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales. Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que, si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos por la mera razón que carecen de erotismo, lo celebran, en cambio, con palabras, vale decir, con las orejas. Así, cada vez que Ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y sentarse mediante el intercambio de miradas, que, por supuesto, son angelicales. Y si Ángel para abrir el fuego dice "Semilla", Angela para atizarlo responde "Surco". Él dice "Alud" y ella tiernamente "Abismo". las palabras se cruzan vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos, Ángel dice "Madero" y Ángela "Caverna". Aletean por ahí un ángel de la guarda misógino y silente y un ángel de la muerte viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe. Sigue silabeando su amor. Él dice "Manantial" y ella "Cuenca". Las sílabas se impregnan de rocío y aquí y allá, entre cristales de nieve, circula en el aire, sus expectativas. Ángel dice "Estoqueo" y Ángela radiante, "Herida", él dice "Tañido" y ella dice "Relato". Y en el preciso instante del orgasmo intraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos se estremecen, entremolan, estallan y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

3 comentarios:

Marxe dijo...

Anjos ou deuses, sempre nós tivemos,
A visão perturbada de que acima
De nos e compelindo-nos
Agem outras presenças.

Como acima dos gados que há nos campos
O nosso esforço, que eles não compreendem,
Os coage e obriga
E eles não nos percebem,

Nossa vontade e o nosso pensamento
São as mãos pelas quais outros nos guiam
Para onde eles querem
E nós não desejamos.

Fernando Pessoa
como Ricardo Reis

Marxe dijo...

a pedido del concierto, en castellano


Ángeles o dioses, siempre tuvimos,
La visión perturbada de que encima
De nosotros y compeliéndonos
Obran otras presencias.

Como encima de los ganados que hay en los campos
Nuestro esfuerzo, que ellos no comprenden,
Los constriñe y obliga
Y ellos no nos perciben,

Nuestra volundad y nuestro pensamiento
Son las manos por las cuales otros nos guian
Para donde ellos quieren
Y nosotros no deseamos.

conciertoparaviolin dijo...

Buen poema.Bello en portugués y contundente en castellano.
Gracias por tan sustancioso aporte Fantasma de la Posada.